¿QUIÉNES SON LOS ASESINOS?

Carcas, 10.06.17 (Horizonte en Disputa) Nos llama asesinos la oligarquía asesina, torturadora y practicante de las desapariciones forzadas, y el lanzamiento desde helicópteros de personas vivas, cuando ejercían el poder del Estado. Nos llaman asesinos los que implementaron la política de “peinilla por esas nalgas” y “disparen primero y averigüen después”, cuya máxima expresión fue la masacre de febrero y marzo de 1989.

La oligarquía criminal siempre nos ha llamado asesinos a los revolucionarios y revolucionarias, mientras nos torturaban, masacraban y desaparecían. Por eso no es raro que hoy nos sigan criminalizando.

Entre tanto la dirigencia revolucionaria encabezada por el compañero Presidente Nicolás Maduro, que le toca, ahora desde el Estado, enfrentar con métodos democráticos  la misma violencia fascista que nos ha tocado soportar toda nuestra vida, antes en la forma de “Terrorismo de Estado”, ahora en el modo de  “Fuerza Paramilitar”, estamos sentenciados por los asesinos y sus tribunales mediáticos y virtuales como “asesinos”.

Nosotros, como antes, sabremos defender nuestro honor como revolucionarios y revolucionarias, porque no hemos mandado a matar a nadie ni a torturar a ningún venezolano o venezolana; porque no hemos mandado a “desaparecer” a ningún dirigente de la contrarrevolución; porque prohibimos el uso de la peinilla y de armas de fuego en el control de manifestaciones públicas, y cuando un funcionario ha violado esta norma lo hemos puesto de inmediato a la orden del sistema de justicia; porque hemos derrotado durante 18 años a la violencia y al golpismo fascista, implementando una doctrina democrática de orden interno y sin suspender garantías constitucionales.

Sabremos defender nuestro honor con valentía, asumiendo la responsabilidad histórica de haber iniciado una revolución profunda para transformar la estructura de la dominación oligárquica, que permitió devolverle a nuestra Nación buena parte de los ingresos, recursos y activos que le habían sido despojados, y a nuestro pueblo sus derechos económicos, sociales, la identidad cultural y el poder político que les habían sido arrebatados.

Llegará el juicio de la historia, el que harán las futuras generaciones, y confiamos en que la que conciencia popular sabrá asignar con justicia las responsabilidades que corresponden a cada quien, en este tiempo doloroso de la Patria.

Mientras tanto, hay un pueblo que espera por una Fiscal General de la República, que en vez de tomar partido político contra la convocatoria constitucional a la Asamblea Nacional Constituyente, asuma la responsabilidad, que tanto reclama, de iniciar las averiguaciones penales a quien corresponda, al menos por el uso de niños, niñas y jóvenes en actos de violencia, hecho inédito en la historia política venezolana.

Autor: Elias Jaua Milano