Cómo preparar fácilmente queso fresco casero

El queso fresco se obtiene por distintos procesos a partir de leche generalmente de vaca pasteurizada, pero también de oveja y cabra.

Aquí te enseñaremos como preparar tu propio queso, además de sabroso, muy sano. Es uno de los rellenos de la mesa Venezolana favorito por todas y todos, y puedes acompañarlo dentro de una Cachapa, Arepa de Maiz Casero, Panes, entre otros.

Cómo prepararlo fácilmente en casa

Vale añadir que su textura es algo cremosa ya que estamos acostumbrados a ver un queso mucho mas firme, y es bastante distinto al industrial que suele presentar una textura más lisa y algo gelatinosa.

Para hacerlo nosotros mismos solo necesitaremos unos ingredientes bien sencillos, un litro de leche fresca pasteurizada, cuarenta y cinco mililitros de zumo de limón y un pellizco de sal. Este que le traemos hoy lo vamos a enriquecer con la mitad de un yogur natural y dos cucharadas de nata, que podéis suprimir tranquilamente si no le queréis añadir más grasa que la que trae ya la leche de por sí. Como instrumentos necesitaréis una olla alta, un colador grande, una gasa como las de los pañales de bebé y un bol para recoger el suero.

Comenzaremos calentando el litro de leche fresca pasteurizada, de la que encontramos en las neveras de las panaderías. A fuego muy lento la iremos calentando hasta que comience a formar pequeñas burbujas alrededor de la olla, en este momento la retiramos y la dejamos reposar unos veinte minutos.

Cuando pase este tiempo añadimos el zumo de limón, el yogur y la nata, revolvemos para integrar los ingredientes y volvemos a dejarlo reposar otros diez minutos.

Llevamos de nuevo la olla al fuego y calentamos a fuego medio hasta que veamos que la leche se corta y se separa en una parte sólida y otra líquida. Añadimos la sal y removemos. Preparamos un colador al que hemos colocado una gasa grande y vertemos la mezcla haciendo un hatillo, escurriendo nuestro queso fresco. Lo dejamos drenando durante treinta minutos como mínimo en la nevera. Podemos darle forma en un recipiente de plástico como por ejemplo una terrina de mantequilla vacía. Cuando coja forma lo pasamos para un plato.

Conservación y consumo

El queso fresco debe de estar siempre refrigerado y en la parte más fría de la nevera, a una temperatura no superior de cuatro grados centígrados.  Se aconseja consumirlo en pocos días.

Cuando lo vayamos a comer se puede degustar solo, o bien como entrante o para tus ensaladas.

Fuente: www.directoalpaladar.com